‘Fahrenheit 451’, unos 233 ºC, es la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.
Esta novela de Ray Bradbury (1953) nos ofrece una distopía, es decir, una utopía negativa, una hipotética sociedad futura que se aleja mucho de ser ideal y que nos hace reflexionar sobre nuestro presente actual.
Guy Montag es un bombero cuya paradójica labor es la de provocar incendios en lugar de sofocarlos.
Montag y el resto del cuerpo de bomberos se dedican a quemar libros porque, en la época futurista en la que ellos viven, las casas son perfectas y, por tanto, ignífugas. Así que éste es su nuevo trabajo.
Para Montag es estupendo quemar. Al igual que sus compañeros de equipo, realiza esta tarea mecánicamente. Es su deber y no lo cuestiona hasta que conoce a Clarisse, una chica algo extraña que no le impone respuestas sino que le lanza continuamente preguntas.
El superior Beatty explica a Montag que los libros se han convertido en una amenaza para la sociedad porque genera diferencias entre los hombres y esto les hace infelices. La cultura popular de esta sociedad distópica imaginaria se masifica, todos los hombres deben ser iguales.
Las casas tienen aparatos de televisión enormes en cada una de las paredes. El ruido de éstos les impide a sus habitantes hablar y escucharse entre sí. Se desconoce a la ‘familia’. Son sólo voces que siempre acompañan y hablan desde algún punto de la casa. Los programas de televisión ignoran la guerra que vive el país o la tratan como una película de acción. Si apagas el televisor, cuentas con un aparato auricular portátil para no aburrirte.
Montag viaja a menudo en ‘Metro’ acosado por la publicidad constante. Los carteles publicitarios son ahora mucho más grandes que en el pasado porque los coches van aún más deprisa. Así el conductor puede captar el mensaje promocional, aunque sea sólo por un segundo. La velocidad hace olvidar, sin importar si alguien es atropellado sin motivo. Las personas como Clarisse desaparecen sin explicación y existe desapego hacia las personas cercanas.
En una de sus misiones Guy Montag, confundido por estas ideas, roba un libro y lo esconde en su casa. Así empieza una dura lucha interior y contra la sociedad establecida. Montag entrará en contacto con un grupo de hombres-libro que se dedican a memorizar textos de libros conocidos para transmitir este saber a sus hijos a la espera de un futuro mejor.
‘Fahrenheit 451’ ha sido versionada en cine por el director François Truffaut (1966), así como, además, sirvió de inspiración a Michael Moore para el documental ‘Fahrenheit 9/11’, con el cual generó polémica en torno al atentado de las Torres Gemelas de Nueva York.



Muy interesante. A ver si me pasas el libro y me lo leo yo también que recientemente he terminado de leer “1984″ de George Orwell que también va en esa línea.
Otro libro similar es “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, que leí en clase de filosofía cuando estaba en el instituto.
A nivel peliculero evidentemente lo primero que se nos viene a la cabeza sería “Matrix”, aunque tal vez no sea tanto una distopía como las otras. Más parecida sin embargo resulta “Equilibrium”, prácticamente desconocida en nuestro país. También cabría mencionar películas algo más antiguas como Dark City o Nivel 13.
comentario por Neo — Julio 22, 2008 @ 11:56 am
tendre q ver esa peli,o pillarme el libro…creo q mejor la peli,xq como sea otro toston a lo “1984″,lo terminare dejando jejeje
y siguiendo con el tema de las distopias, tambien podemos encontrar la pelicula “Equilibrium”,q tiene partes fundamentales de muchos libros con esta tematica.podriamos decir q es un refrito entre 1984 (x la figura del gran hermano),un mundo feliz (de Aldous Huxley), y me acabo de enterar ahora,tambien tiene partes de fahrenheit 451 (quema de libros,pinturas…)
y q decir del documental de moore,a mi me parecio genial
comentario por cesar — Julio 22, 2008 @ 11:59 am
uysssssss te me has adelantado x 3 minutos! jajajaja si es q no tenia q haber ido al baño y dejar esto a medias xD
comentario por cesar — Julio 22, 2008 @ 12:00 pm
Muy interesante perspectiva de la novela Isa,un compañero de mi clase de inglés me la prestó el año pasado,tengo que confesar que “lo leí hasta consumirlo( hasta las cenizas, jejjeje) en poco tiempo”; a lo mejor en busca de conocimientos como Montag en aquel “bosque” al lado de los “académicos vagabundos”. Aún no he visto la peli francesa.
Mucho se ha escrito, creado, analizado sobre la “distopía” .
También se ha “soñado” con la utopía perfecta.
Pero que más ” perfectamente distópicos” podemos ser, si en nuestra sociedad real,en cada vez más sitios del planeta, “se inventan” sociedades ( en el mejor de los casos) muy totalitarias, manipuladas,opresivas o indeseables. Humm, me viene a la mente ( no sé porque ) CHINA Y LOS PRÓXIMOS JUEGOS OLÍMPICOS.
Que hacer si la cruda realidad supera la propia fantasía.
Tendremos pues ¿que ser parte del sistema? o ¿reinventarlo del todo? ( a lo MATRIX)
Espero en todo caso no nos olvidemos “de las áreas verdes” y el oxígeno de los buenos libros bajo el brazo, o tendremos que cambiar la “historia de la evolución humana”:HOMBRE-FUEGO-CONOCIMIETO….(en efecto espejo)
comentario por Susana — Julio 23, 2008 @ 17:59 pm