En estos tiempos de crisis económica, los derechos sociales son los primeros amenazados en sufrir recortes, incluso más aún si gobernaran políticas económicas neoliberalistas y no intervencionistas que dejaran al merced de una “mano invisible” la libre distribución de la riqueza en el mercado de la oferta y la demanda.
Sin embargo, aún hoy en día, bajo el “amparo” de un régimen socialdemócrata, el Gobierno planea políticas restrictivas en materia de inmigración para el último trimestre del año. La inminente Reforma de la Ley de Extranjería anuncia límites en la reagrupación familiar, mediante la cual se priva a los inmigrantes de traer a sus progenitores a España.
“Persépolis”. Marjane, una joven iraní, sufre el racismo en Francia
El Ejecutivo también propone un plan de retorno “voluntario”. Esto es, el Gobierno pagará el paro a los extranjeros que regresen a su lugar de origen. A cambio, éstos <<deberán comprometerse a renunciar a sus permisos de residencia y trabajo durante tres años y a no regresar a España durante ese periodo de tiempo. Eso sí, si pasados cinco años se plantean volver, tendrán prioridad a la hora de ser contratados desde su país de origen>> (ElMundo.es). ¿Quién sabe?
Dicen que vienen a quitarnos lo nuestro y ¿qué es lo nuestro? Unos trabajos poco cualificados y mal remunerados que ningún español quiere y que, casualmente, forman la base de nuestra economía y la reactivan. Además, no todo es el sector terciario. Mientras nuestro país insta a la “fuga de cerebros”, sectores como, por ejemplo, el de la Sanidad recurre a médicos extranjeros antes la falta de titulados nativos. A medida que la población nacional envejece, nuestros nuevos vecinos alientan la natalidad y aumentan las estadísticas. Parece que muchos españoles, democratizados en la clase media y en el Estado de Bienestar, nos hemos olvidado de que nosotros también fuimos emigrantes durante la Guerra Civil y de que aún pudiéramos serlo achuchados por los tiempos que corren.
“Persépolis”. Marjane sueña con ser profeta y liberar a Irán de la guerra
En estos tiempos de crisis económica, los españoles vuelven al campo en busca de desahogo monetario y una mejor calidad de vida y a recoger la vendimia que años anteriores, si no era cosechada por inmigrantes ilegales, se pudría. Cualquier dinero que entre en casa es bienvenido, pero ¡ay si lo traen manos ajenas!